lunes, 11 de julio de 2011

diario 6.8.11

Diotima habló de la virtud y dijo que según Aristóteles sería el medio entre dos defectos malos, uno por exceso y otro por defecto. Pero también Aristóteles en su Etica a Nicómaco nos dirá: ” Pero no todo hecho ni todo afecto es capaz de medio, porque, algunos, luego en oírlos nombrar los contamos entre los vicios, como el gozarse de los males ajenos, la desvergüenza, la envidia, y en los hechos el adulterio, el hurto, el homicidio. Porque todas estas cosas se llaman tales por ser ellas malas de suyo, y no por consistir en exceso ni en defecto. De manera que nunca en ellas se puede acertar, sino que siempre se ha de errar de necesidad. Ni en semejantes cosas consiste el bien o el mal en adulterar con la que conviene, ni cuando conviene, ni como conviene, sino que generalmente el hacer cualquier cosa de éstas es errar.” “De la misma manera es el pretender que en el agraviar y en el cobardear y en el vivir disolutamente hay medio y exceso y asimismo defecto. Porque de esta manera un exceso sería medio de otro exceso y un defecto medio de otro. Pues así como en la templanza y en la fortaleza no hay exceso ni defecto, por ser, en cierta manera, medio entre dos extremos, de la misma manera en aquellas cosas ni hay medio ni exceso ni defecto, sino que de cualquier manera que se hagan es errarlas. Porque, generalmente hablando, ningún exceso ni defecto tiene medio, ni ningún medio exceso ni defecto.” Vemos cómo el propio Aristóteles justifica aquí que no hay medio para el error o para lo que es defecto, y que esto ya tiene su propio nombre, el ser un mal o un delito o un error propio.

Pues bien, yo creo que el caso actual en el que estamos no es el del medio entre dos defectos, sino es en el error propio por su propio defecto, donde ya no cabe trazar ningún medio. Es como si estuviéramos andando por un campo de minas, ya no cabe moderación ninguna.

Cuando habla de los medios se refiere a las virtudes, las de la templanza entre ellas y a los apetitos sensitivos, y reconoce igualmente que los medios no están claros, que se reempujan entre ellos y que unos se establecen por comparación con el otro, el liberal con el pródigo y éste con el escaso. “Y el liberal, comparado con el escaso, parece pródigo, y conferido con el pródigo, parece ser escaso. Por esto los extremos rempujan al medio, el uno para el otro, y el cobarde llama atrevido al valeroso, y el atrevido dícele cobarde, y por la misma proporción acaece en los demás. Siendo, pues, éstos de esta manera contrarios en sí, mayor contrariedad tienen entre sí que con el medio los extremos. Porque más distancia hay del uno al otro, que de cualquiera de ellos al medio, de la misma manera que lo grande dista más de lo pequeño, y lo pequeño de lo grande, que cualquiera de ellos de lo igual. A más de esto, algunos de los extremos parece que tienen alguna semejanza y parentesco con el medio, como el atrevido con la valerosidad o fortaleza, y la prodigalidad con la liberalidad. Pero los extremos son entre sí muy diferentes; y aquéllos definen ser contrarios, que tienen entre sí la mayor distancia; de manera que las cosas que entre sí mayor distancia tengan, más contrarias serán.”

Después hablará de la disolución y dirá que es cosa más voluntaria que la cobardía, y es porque tiene que ver con los deseos. “La disolución, cosa más voluntaria parece que no la cobardía: pues ésta nace del deleite, y aquélla de la tristeza, de las cuales dos cosas el deleite es cosa de amar, y la tristeza de aborrecer.” Realmente aquí adelanta una idea moderna que ya está en Freud.

Luego hablará de la prodigalidad, he estado recogiendo algunos textos de Aristóteles que son importantes.También hoy día se habla de los neoaristotélicos para designar una forma de pensamiento. Aquí diremos que respetamos a Aristóteles pero desde luego hay que mandar a paseo a los neoaristotélicos como a los neoplatónicos, porque su escuela se basa en un comunitarismo cerrado, es decir, en un falso universalismo, y esto de formarse en grupos cerrados es como faltar a la moral kantiana y a su principio de universalización. Al menos con Kant, el individuo puede disentir de las normas injustas.

sábado, 9 de julio de 2011

diario 5.8.11

-Esto parece la actitud de alguien que se aferra a lo que tiene -dijo Cósima a su amiga Diotima- y se separa de los demás y de sus emociones; alguien que, en el fondo, está asustado y no es capaz de enfrentarse ni a los sentimientos ni a los sufrimientos y opta por esconderse tras su coraza de cosas materiales. ¿No te parece que esta es una actitud muy común hoy en día?

-En fin, está en actitud totalmente defensiva -sentenció cabizbaja Diotima-, temeroso, desconfiado, pesimista. ¿Ves que está cortando su energía? Porque hace como un gesto de clavar su mano en lo que tiene. Y ahora pregúntate: ¿es esta la actitud que quieres presentar ante las dificultades?

-Sí, está a la defensiva y esto no le permite avanzar. No puedes esconderte por temer algo que aún no ha ocurrido y que puede que no pase nunca. Porque ahora todo está tranquilo, en calma, y el resto de la gente también descansan, sin embargo, él está alerta.

-Sí que “ser precavido vale por dos”, pero el miedo no debe controlarnos sino nosotros a él, Cósima.

-La causa es que se ha desvinculado emocionalmente de las cosas, de lo que se siente cuando se hace algo que apasiona y que, además, nos va a ayudar a crecer como personas -dijo Cósima con una aclaración más profunda-.Él ha triunfado respecto a los demás, pero en su interior crece el vacío.

diario 4.8.11

Diotima pensó que ahora iba a desplazarse al blog de su amiga Cósima, en estos meses de verano, El amante Copernicanus, del que dejaba aquí su enlace. También ahora ha posteado lo ultimo que ha publicado en el Economista Observador:

"Holanda junto con Venecia fueron los primeros países de Europa que se hicieron ricos, representaban el modelo ciudad-Estado, todavía no se habían creado las naciones-Estado, eso vino después con Inglaterra, y estas conglomeraciones se formaron por intereses económicos estratégicos, hasta el punto que desde ahí yo creo que Holanda no ha superado todavía lo del hecho de seguir siendo una isla sola, una ciudad-Estado como lo que fue, en verdad. Todo es muy paradójico que en estas ciudades que no tenían nada de agricultura se hicieran tan ricas, y todo fue por el comercio, sí, pero no olvidemos, también y sobre todo en Holanda, por la gran innovación, palabra esta mágica. Hoy día la innovación de la tecnología es lo que ha llevado a la riqueza a los paises más ricos, por eso es tan importante, y gracias a ella es por lo que el propio comercio se ha podido extender tanto. Porque Holanda lo que hizo al innovar con la lupas ( e inventos de navegaciòn) lo que hizo fue comprarnos todo el oro a nosotros a precios muy bajos y ella venderlo en productos manufacturados hasta un mil por cien, así se hicieron ricos, como muchos judios, que habitaban. Lo cierto es que de los fondos de cohesión no les debemos nada, por eso, ni tampoco las vacas holandesas creo que se queden si su fondo de subvención si lo necesitaran, porque siempre el sector primario ha necesitado ayudas. Pero la cuestion es que nosotros con la fiebre del oro no nos industrializamos a tiempo, solo imitábamos a Florencia con la lana y creíamos que podíamos competir con ella, hasta que Inglaterra se ocupó tambien de quitarle el negocio de la lana a Florencia. Porque también nosotros se la vendíamos muy barato y ella si era necesario la destruía porque lo que quería era tener el monopolio de toda la lana. Entonces no creo que le debamos nada a nadie. Y en cuanto a si es un paraíso legal y fiscal, pues parece que sí, ellos pagaban impuestos por todo, hasta por tener marihuana en los locales, hasta la prostitución paga impuestos; en realidad es un país sui generis. “Alrededor de 1550 muchos economistas españoles comenzaron a percibir lo que estaba sucediendo en su país y elaboraron buenos análisis y sabios consejos. Como señala el historiador estadounidense Earl Hamilton, experto en la economía española durante aquel periodo: “La historia registra pocos ejemplos de un diagnóstico tan preciso de las dolencias de una sociedad por un grupo de filósofos morales ni de un menosprecio tan absoluto por parte de unos estadistas supuestamente sensatos”.” Esto escribe Erik Reinert, economista noruego. “La idea fundamental aquí -que un producto acabado puede costar entre diez y cien veces el precio de las materias primas que se precisan para producirlo- volvió a aparecer recurrentemente durante siglos en la literatura europea sobre política económica. Entre la materia prima y el producto acabado hay un multiplicador: un proceso industrial que exige y crea conocimiento, mecanización, tecnología, división del trabajo, rendimientos crecientes y -sobre todo- empleo para las masas de subempleados y desempleados que siempre caracteriza a los países pobres.” Es decir, si hubiéramos aprendido la leccion que nos estaban dando en ese momento los holandeses perdimos en realidad nuestra oportunidad de oro. Podemos mirar con resentimiento a todos esos paraísos, no dejemos tampoco al Reino Unido, y sus trusts financieros, de lado. Lo único que podemos hacer entonces ¿es pedir transparencia en sus cuentas fiscales? “Una parte indispensable de ese proceso de desarrollo eran las instituciones que “alteran los precios” con respecto a lo que el mercado habría hecho abandonando a sus propias fuerzas: las patentes que creaban un monopolio temporal para nuevos inventos y los aranceles que distorsionaban los precios para los productos manufacturados y permitían que se establecieran nuevas tecnologías y nuevas industrias lejos del lugar donde fueron inventadas.” ” Se acepta la protección de la competencia imperfecta en los países ricos, pero no en los pobres, y esto es lo que hemos denominado “duplicidad de hipótesis” de la teoría económica: en casa se utilizan teorías diferentes a las que se permiten en el Tercer Mundo, siguiendo la vieja pauta colonial. El juego del poder económico siempre da lugar a la misma regla de oro: el que tiene el dinero es el que hace las reglas.”

jueves, 7 de julio de 2011

diario 3.8.11

Hoy tengo que decir -dijo Diotima a su amiga Cósima- que hay una gran cruz cósmica en el cielo, que sobre todo está afectando a los signos cardinales, en aries, cáncer, libra y capricornio, que se inició el pasado 1 de julio con un eclipse parcial de sol, que son muchos los profundos significados que puede conllevar, por lo pronto urano y plutón son dos planetas lentos, y esto anuncia cambios y posbiles transformaciones interiores y personales en estos signos o en los que tengan algún aspecto importante de su carta astral en ellos. En principio, yo ya lo estoy notando, aunque yo ya llevo un tiempo desde que urano entró en aries, pero luego otra configuración notable de este mes pasado ha sido la entrada de neptuno en piscis, lo que puede significar para este signo nuevos sueños, y en general el planeta de los sueños a todos nos configura un nuevo ciclo, y también hay que decir que hay que estar atento a esta gran cruz, porque no está exenta de cambios, de transformaciones dolorosas, pero así es el ciclo del universo y creo que debemos entenderlo de esa forma, para adaptarnos a él, a la comprensión más grande de nosotros, para estar al menos vigilantes de lo que puede significar en nosotros.

Ahora se ve la gran cruz entre urano, plutón, saturno y sol, que además ha coincidido con un eclipse total de luna, de ahí la conjunción sol luna, y con el eclipse parcial de sol, todas estas configuraciones nos dan una idea de que estamos en un periodo álgido y del que tenemos que tomar nota de los cambios que necesitamos, además de mantener la calma todo lo posible para no alterarnos. El universo probablemente nos creó hace miles de miles de años y nosotros probablemente somos cocreadores con él por la conciencia, y por tanto con la conciencia con que se abren estos cambios personales y sociales, nosotros también podemos influir en nuestro destino y en el destino del universo.

Y a mí me parece que las codicias de las agencias (del rating) que son americanas, se diga lo que se diga, y de sus jefes no tiene límites y tienen que crear una alteración en Europa tal vez para que sus multinacionales puedan vender más a los países emergentes y para que nuestra política agrícola se vea relegada por las de otros países. Y no hay más. Parece que esa es la lectura y la de los bonos, para desincentivarlos, y tal vez Portugal se pueda salvar hasta agosto, pero luego la influencia neptuniana que ahora la protege después es posible la vuelva a abandonar.

diario 2.8.11

Es cierto que aquí me he percatado y he cogido la filosofía más última y de más rigor en la explicación. Pero me pongo a pensar con mis propias palabras, la razón no es diferente de la intuición, si ambas están apoyadas en el conocimiento de lo real como real, no como simple objeto. No, no es diferente, es lo que dice Zubiri. Sin embargo, con toda la tradición de Kant nos empeñamos en justificar que son cosas distintas, para luego tomar partido por una de ambas. La intuición es más rica en contenido si se quiere pero no es más acertada por eso, porque necesita desplegarse primero hacia otras cosas y luego necesita ir ajustándose o adecuándose con ella misma y con la realidad de la percepción y de lo exigitivo que tiene esta fuerza de lo real, lo real impresivo; sobre todo esto quizá no se ha filosofado todo lo bien que se quisiera, además los filósofos actuales con vida no echan mucha cuenta a Zubiri, porque es muy difícil de entender pero a mí me encanta, y creo que su filosofía está todavía por descubrir, y eso sí comprenderla tal vez con un lenguaje más asequible.

miércoles, 6 de julio de 2011

diario 1.8.11

Diotima se enfadó porque volvían a darse datos de empleo negativos en nuestro país. Y escribió al Economista Observador desde su blog: "Como consecuencia de una performatividad sutil y políticamente impuesta España es un “acto” por así decir que está abierto a divisiones, a la parodia y crítica de uno mismo o una misma y a las exhibiciones hiperbólicas de “lo natural” que en su misma exageración muestran su situación fundamentalmente fantasmática. Paradójicamente la reconceptualización de este acto como un “efecto”, es decir, como producido o generado, abre vías de “capacidad de accion”. Pero otros auguran que se trata de un hecho fundacional o permanente, se decía que de los 8 millones de puestos de trabajo creados durante la bonanza se conservaban seis millones, y que sólo se habían destruído dos. Pero este fracaso para hacerse real o natural es un fracaso de todas estas prácticas que otorgan una configuración privilegiada o naturalizada para afianzar o mostrar nuestra distinción misma. Tal vez no interese que vengan esos inversores disfrazados por fuera con piel de cordero. La construcción del empleo no se opone a la capacidad de acción; es el escenario necesario de esa capacidad. Pero son estrategias de la repetición y de la parodia las que funcionan aquí, y siempre bajo periodos corregidos de estacionalidad. La tarea no es saber si hay que repetir, sino cómo repetir o de hecho repetir mediante una multiplicación radical hasta desplazar las reglas que permiten la propia repetición. Si hay una productividad ociosa es porque falta el espaldarazo, digámoslo ya, de toda una burocracia que se ha alimentado de recursos normativos y de una producción legislativa ociosa. El derecho se ha convertido en otro plagio, pero ustedes, funcionarios, no tienen derecho para legislar ni para secuestrar la ley, sólo tenéis un derecho reglamentario, que además admite la discrecionalidad cuando no la desviación de poder, y es por dónde resolvéis todos vuestros insultos a la ley."

diario 31.7.11

Aquí se ve que esta diferencia innegable entre aprehensión primordial y evidencia no es una contraposición. Es algo distinto: es una oquedad. Y esta oquedad no desaparecerá jamás. La intelección más evidente del planeta no logrará jamás abolir la oquedad. Una oquedad “colmada” es siempre y sólo una “oquedad” colmada. (En realidad, estas palabras pertenecían no a Diotima sino a Zubiri, pero ella iba entrelazándolas con las suyas propias a la par iba avanzando en su propio pensamiento). La intuición es rica ciertamente pero no en conocimiento sino en problemas. Por ello sería la razón y sólo la razón, la que ha de resolver los problemas que la intuición plantea. La aparente riqueza de la intuición sería por tanto una interna pobreza. Es la concepción que culmina en Leibniz y Hegel. Pero ¿es esto así? La riqueza de la intuición escapa siempre a una estricta evidencia racional. Más aún, cuando esta evidencia parece plegarse totalmente a lo intuido y absorberlo en ella, en rigor la irreductible individualidad misma de lo intuido es un límite inaccesible a toda evidencia. La intelección de lo real intuido jamás se vaciará exhaustivamente en evidencia. Una evidencia puede ser todo lo exhaustiva que se quiera, pero será siempre y sólo evidencia: visión de lo que la realidad exige; pero no será jamás la visión primogenia de la realidad. Es una diferencia imborrable. Un círculo geométrico, se nos dice, es “perfecto”. Los círculos reales son en cambio “imperfectos”. Pero imperfectos ¿respecto de qué? Naturalmente, respecto del círculo geométrico. Pero respecto de la realidad la situación se invierte. Respecto de lo real, lo imperfecto es el círculo geométrico. Sólo sería perfecto el concepto (si pudiéramos lograrlo) de la configuración de lo real, un concepto aunque no sea más que aproximado a la geometría, cuestión completamente accesoria para el concepto de la realidad así configurado. Esta es la riqueza de lo intuido. Pensar que a fuerza de determinaciones conceptuales evidentes llegaríamos a aprehender totalmente lo real intuido mediante predicados infinitos, es la gran ilusión de todo racionalismo especialmente de Leibniz.

La evidencia racional es sólo intuición empobrecida. No necesito insistir más en estas diferencias sobradamente conocidas; baste recorda por ejemplo a Bergson. Pero la intuición ¿es pura y simplemente más rica que la evidencia? No lo pienso. Porque lo propio de la evidencia no es el trazado de fronteras, ese trazado que se ha llamado precisión El rigor no es la precisión, sino que la precisión es a lo sumo una forma de rigor. El rigor propio de la evidencia no es precisión sino exactitud: intelección constrictivamente exigida por lo real. La evidencia será y es más pobre que el contenido de lo intuido. Pero es inmensamente superior en exactitud. La intuición más rica jamás constituirá la mínima exactitud que necesita la intelección de una cosa “entre” otras. Por tanto, la intelección ha de ser rica pero también exacta. La evidencia racional no es una intuición cercenada ni empobrecida sino una intuición expandida, que no es lo mismo.

Esta inscripción no concierne al contenido sino a la formalidad misma de realidad, la cual nos está dada en aprehensión primordial y sólo en ella. Ahora bien, esta inscripción está exigida por la aprehensión primordial misma. La intuición más rica del mundo jamás nos dará a nosotros hombres, todo lo que lo intuido es en realidad. Para ello hace falta además la aprehensión diferencial. La cosa real inteligida no es sólo un sistema de notas sino también un sistema de exigencias. Y el término formal de la evidencia es discriminación de exigencias, no distinción de notas. Cada cosa y cada aspecto de ella tiene sus propias exigencias articuladas de un modo sumamente preciso. Al ser discriminante de exigencias, la evidencia queda contenida en los límites estrictos de lo exigido. Y en esta contricción es en lo que consiste la exactitud: es el rigor exigido por la realidad.