Nadie quiere ser verdugo, nadie quiere ser víctima, pero si pones tu felicidad en manos de los demás y esperas que los demás cumplan ese sueño para ti, entonces entras en esa dinámica tan peligrosa del verdugo y de la víctima, que es tan destructiva para la pareja. Si yo sacrifica mis sueños, para la vida del otro, para casarme, o para tener hijos. Y es que no he consiguido ser aquello que deseaba, sólo a medias. Eso es otra cosa de la pasión, que es como entregarse a otra cosa más grande que una misma y que nos absorbe por completo. Vivir la pasión en la vida, ¿qué es?
La vivo a través de una realización creativa, y hay otros talentos en la vida, sencillamente vivir bien, amar a los demás bien, dar lo que tienes, no lo que no tienes, saber que es lo que tienes que dar a los demás y vivir eso intensamente. Eso es pasión de vivir y pasión de amar.
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