miércoles, 6 de julio de 2011

diario 30.7.11

"Primeramente el concepto no es lo único que se opone a lo que en esta filosofía se llama intuición: hay también perceptos y fictos que son modos de simple aprehensión. Por tanto la primera inexactitud del racionalismo clásico es que se habla de conceptos cuando habría que hablar de simples aprehensiones. El intuicionismo contrapone el conocimiento de lo real por intuición. Intuición puede significar la intelección instantánea de algo tal como si se lo tuviera a la vista. Lo opuesto a la intuición sería el concepto y el discurso. La intuición ha de determinarse no por su objeto sino por el modo de intelección. Como lo concebido es abstracto y universal, suele decirse que el objeto de la intuición es siempre algo singular, es una singulum; así Ockam y Kant. Sólo un singulum, se piensa, puede estar presente inmediatamente, directamente y unitariamente. Pero para Platón, Leibniz y Husserl habría una intuición de lo no singular (Idea, lo categorial, etc.). No tenemos por qué entrar en este problema, pero su existencia nos manifiesta bien claramente que la intuición ha de conceptuarse no por su objeto sino por el modo de presencia de su objeto, tanto más cuanto que aunque fuera verdad que sólo lo singular es intuible, esto no significaría que todo lo singular sea forzosamente intuible. Intuición es un modo de presencia del objeto. La intuición es la presencia inmediata, directa y unitaria de algo real a la intelección. ..." -Hasta aquí teníamos la definición de intuición que Diotima había extraído del libro de Zubiri "Inteligencia y Logos".-

Es la filosofía de kant. La unidad de intuición y concepto sería “unidad de conocimiento”. Ninguna de las dos fuentes constituye, en efecto, por sí misma un conocimiento. Ahora bien, conocimiento es conocimiento de un objeto. Tomadas las dos fuentes por separado, esto es, la intuición y el concepto, ninguna de las dos nos ofrece la representación de un objeto. En frase lapidaria nos dice Kant: intuición sin concepto es “ciega”, concepto sin intuición es “vacío”. Ceguera de la intuición en unidad con la vaciedad del concepto: he aquí lo que constituye la unidad del objeto, y por tanto del conocimiento para Kant. Porque ¿de qué ceguera y de qué vacío se trata? Naturalmente, de la ceguera y vacío de “objeto” En este punto Kant no hace sino repetir a Aristóteles, cuya idea me ha parecido siempre más que discutible, porque la cosa no es “objeto” de las cualidades sino del “sistema estructural” de ellas. Kant cree que el objeto es algo en algún modo distinto de las cualidades. Y sólo en cuanto la intuición no da, según Kant, objeto a las cualidades, puede llamársele “ciega”; sólo porque el concepto no contiene al objeto determinado, sino tan sólo su mera e indeterminada referencia a él, puede llamársele “vacío”. Ahora bien, esta orientación del problema hacia el objeto, no es, a mi modo de ver, lo primero y esencial ni de la intuición ni del concepto. Es posible que la intuición no contenga formalmente objetos (acabo de indicar lo discutible de esta afirmación). Pero la intuición tiene siempre una radical videncia: la videncia no sólo de la cualidad sino también y sobre todo la videncia de la formalidad de realidad. Como toda la filosofía precedente, Kant recibe sin crítica la idea de impresión sensible como mera afección subjetiva; pero le falta el momento de impresión de realidad. La Crítica no tendría que haber sido ante todo una crítica del conocimiento, sino una crítica de la impresión misma. La intuición, aunque no sea videncia de “objeto” es videncia de “realidad”. Por otra parte, el concepto no es referencia a un objeto, ausente como tal del concepto mismo, sino que es simple aprehensión de lo que la realidad “sería”: el “sería” no es ausencia de realidad, sino un modo de realización. De aquí resulta que ni la intuición es primariamente ciega, ni el concepto es primariamente vacío. Porque el término formal de estas dos presuntas “fuentes” no es “objeto” sino “realidad”. Toda intuición humana es intelectiva, y toda intelección humana es sentiente. La unidad de intuición y concepto no es unidad de objeto y cualidad sino unidad de formalidad: unidad de realidad. Y por tanto su aprehensión no constituye primariamente un conocimiento sino una intelección, intelección sentiente. No conocimiento de un objeto sino intelección sentiente de una realidad: he aquí lo esencial y primario. Y aquí es donde se halla la diferencia y la unidad radical de intuición y concepto. El punto de arranque mismo de Kant es ya de entrada insostenible.

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