viernes, 29 de julio de 2011

diario 20.9.11

Para Kant, como quiera que las inclinaciones naturales son, según él, de algún modo perversas, y que el ser humano sólo es dado a amarse a sí mismo espontáneamente, la moral kantiana nunca propondrá como finalidad la persecución de la felicidad propia, y si acaso propone la búsqueda de la ajena y sólo en tanto ello suponga violencia para nuestras naturales inclinaciones. Entonces no sé si a esto se le puede llamar capitalismo. Así para Kant la omisión de los deberes de amor es simplemente falta de virtud (peccatium), pero la omisión del deber que surge del respeto debido a cada hombre en general es vicio. Pero a esta ética de los deberes después vendrá a sustituirle una ética de las virtudes, porque realmente ella es una mala propaganda de la versión de felicidad y de confianza en el hombre. Es decir, se vuelve a Aristóteles. Y también después de Kant lo que se produce es una nueva corriente llamada del “intuicionismo” en ética. Sólo podemos conocer los valores por intuición. Porque ciertamente esta es la parte más débil de Kant, su forma de tratar a los sentimientos naturales, y por eso se percata y construye unas formas y una leyes universales, aunque éstas también dependen del deseo humano, claro. Lo que Kant puso en tela de juicio fue que las cosas por el hecho de tener una explicación natural tengan que ser así y no puedan ser de otro modo, y esto es loable. Y además aquí conectaría con el intuicionismo de Moore que también denuncia el naturalismo como lo había hecho Hume. Aunque Moore es intuicionista es decir no admite que lo bueno pueda ser descubierto o demostrado segun reglas científicas o probado sino que es una verdad “autoevidente” o intuitiva. Pero una ética kantiana que tiene el convencimiento de que el mundo debe ser creado por la moral, para un mundo mejor, esta será una idea que será luego retomada en el siglo XX por Habermas y Rawls. En definitiva, cuando nos adentramos en estas otras éticas se cae, por un lado, en un relativismo escéptico en ética, no podemos demostrar lo que es bueno o malo salvo por intuiciones o autoevidencias. Y en buena lógica, también se cae en un dogmatismo o en una verdad dogmática al quererla imponer sin tener más que una pura intuición de ella. De modo que desde una pura arbitrariedad también podemos negar la libertad e imponer la tiranía, lo mismo pasa con el capitalismo o ha pasado, que se ha convertido en una tiranía. Yo creo que debemos empezar hablando desde los conceptos más simples o llanos. Porque este capitalismo ya no sirve, no es ético sino corrupto. Y la culpa tal vez está en que no hemos leído bien a Kant ni a Hume. Y que el intuicionismo y el positivismo analítico fueron los que se impusieron, lástima.

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