lunes, 11 de julio de 2011
diario 10.8.11
No podemos olvidar que la historia del amor pasión también puede ser una historia trágica, en el caso de Bettina Brentano ella fue muy pasional y muy jovencita cuando se declaró a Goethe, siendo él ya un hombre casi en su edad consagrada y ya mayor por no decir en la ancianidad, pero las crónicas cuentan que Bettina al casar se con aquel otro poeta fue feliz en su matrimonio después. Ciertamente ahora pues nos veríamos tal vez reflejadas en la conducta alocada de esta mujer, a mí lo que me ha gustado es esa pasión con que escribe sus cartas de amor a Goethe, donde ella sublima y no se corta nada, dice y eleva el amor por encima de la carnalidad también. No nos extañe que si así fue la pasión que suscitaba Goethe entre las mujeres, terminase su obra Fausto, obra que culminó hasta el último de sus años de vida, diciendo que "el eterno femenino nos eleva". Decididamente él vivió una armonía casi dorada con la mujer, aunque también si hablamos del matrimonio de Goethe podemos ver los defectos del amor burgués y como él a pesar ya de casarse tardíamente y con quien fue al principio una relación de hecho, con Christiane Vulpius, pero con ella no suscitó esa pasión que por ejemplo sí mantuvo con otras mujeres, una de ellas fue la relación que tuvo Charlotte von Stein, el gran amor de su vida, siete años mayor que él, casada, y madre de numerosa prole.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario