lunes, 18 de julio de 2011

diario 20.8.11

La limitación más grande que tiene el ser humano es el ”yo” . Y se sentirá limitado porque tiene metas limitadas. Entonces buscaremos respuestas a preguntas con algo que abra esa resistencia hacia el inconsciente, yo creo que el amor está muy relacionado con esto, con una especie de búsqueda hacia el inconsciente, hacia el infinito, y se necesita mucha inocencia y mucha pasión, de nuevo ante la resistencia al cambio y ante la profunda incomprensión de los demás. Dice María Zambrano: "El amor es nacido en la dispersión de la carne, encuentra su salvación porque sigue el camino del conocimiento. Es lo que más se parece a la filosofía. Como ella, es pobre y menesteroso y persigue a la riqueza; como ella nace de la obscuridad y acaba en la luz; nace del deseo y termina en la contemplación. Como ella, es mediador." Esa visión del amor como un puente intermedio, como un mediador entre dos pasos; yo creo que es acertado. María Zambrano dice que ayuda al conocimiento pero por otra vía, por la vía del delirio, de la que habla Platón en su Fedro, del delirio de los cuerpos, pero que lo trasciende por medio del conocimiento y con ello el mundo sensible ha encontrado su salvación. La verdad es que esta idea del amor como salvación yo también la he tenido presente en mi vida, y ahora con María Zambrano lo confirmo; en el amor buscamos salvarnos de la dispersión, más o menos es así. Y a veces la vida se confunde y se confunde con la muerte, lo que pasa es que el amor al trascender la muerte unifica, al mismo tiempo, el deseo; la vida se limita con la muerte y el deseo recobra su verdadero sentido; por eso ella habla también del amor “más allá de la muerte”. Como aquel verso quevediano, “amor, mas allá de la muerte, mas polvo enamorado”.

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