El amor quizá sea la más inmediata respuesta al deseo femenino pero el amor no debe ser confundido con el deseo masculino. El amor quizá sea la más inmediata respuesta a cualquier deseo femenino pero para aquel minucioso relojero de La Haya, llamado Spinoza, no es un deseo sino una satisfacción, una presencia interior, una idea en la cabeza de quien ama, una emoción en su cuerpo, una alegría… Para amar hay que estar poseída… y aun así parece que utilizamos al otro para nuestra propia inspiración. Y hay que hacerle entender que es en su propio beneficio, porque el hombre es algo rebelde. No es como nosotras que nos dejamos utilizar o al menos somos mas dóciles… La alegría que es el paso que da un ser humano desde una perfección menor a otra mayor, decía Spinoza.
La dimensión sexuada es una de las más indispensables y no sólo para la reproducción, sino para la cultura y la conservación de la vida. Se trata, entonces, de saber si nuestras civilizaciones están aún dispuestas a considerar el sexo como una patología, una tara, un residuo de animalidad, o si por fin han llegado a ser lo suficientemente adultas como para concederle su estatuto cultural humano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario