No tengo suficiente percepción del bien ni del mal que hacemos y de cómo nos quieren y como queremos nosotros porque sólo me he parado a analizar lo material. Me aferro a este pasado y me vuelco en este futuro. Y me cuesta vivir centrada en el presente, en lo que puedo hacer hoy por hoy.
Hay una herramienta muy poderosa y es que nos planteemos: quién sería yo sin este pensamiento. A menudo nos dejamos atrapar por cosas pues ya que no tienen remedio. Y realmente la vida es un proceso de transformación, a veces eso lo olvidamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario